viernes, 10 de febrero de 2012

El Zar, la Primera Guerra y la Revolución Rusa II

A finales de febrero de 1917 en San Petersburgo comenzaron unas revueltas que, al no encontrar resistencia por parte del poder, se transformaron al cabo de unos días en unas protestas multitudinarias contra el Gobierno y la casa real.
El 9 de marzo Nicolás II y la familia imperial fueron arrestados.  
Sin lugar a dudas, la revolución de 1917, que llevó a la abdicación y muerte del zar (y su familia), fue provocada por su incapacidad de conducción. Además, su negativa a llegar a alguna suerte de compromiso produjo, tanto la desconfianza de los conservadores, como las críticas de los intelectuales liberales. Mientras las ideas de golpe de Estado contra Nicolás aumentaban, él continuaba insistiendo en que no había problema alguno con el sistema de gobierno Imperante y que toda crítica al gobierno debía ser duramente reprimida. Nunca quiso escuchar otras ideas que no fueran las suyas.
 La Revolución rusa agrupa a todos los sucesos que condujeron de manera espontánea al derrocamiento del régimen zarista y a la instauración preparada de otro leninista a continuación entre febrero y octubre de 1917. En gran medida inducida por la Primera Guerra Mundial, la Revolución rusa fue un acontecimiento decisivo y fundador del "corto siglo XX" abierto por el estallido del macroconflicto europeo en 1914 y cerrado en 1991 con la caída de la Unión Soviética.

martes, 10 de enero de 2012

Opiniones de autores: www.historiador.net


Definitivamente el zar Nicolás tuvo una gran influencia en Rusia para la segunda década del siglo XX. No solo llevó a Rusia a la guerra (contra Japón y más tarde a la Gran Guerra) si no que su imperio significó el fin del zarismo, generado por sus acciones para con el país. Así el pueblo finalmente se levanta contra el gobierno, lo toma, y luego de retenerlo al zar preso por algunos meses, termina con la vida de éste y su familia.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Coronación del zar Nicolás II

Escenas de la coronación del último zar de Rusia, Nicolás II, en mayo de 1896. Se trata de una de las primeras filmaciones que se conservan.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El Zar, la Primera Guerra y la Revolución Rusa

Un momento especial en la vida de Nicolás II fue el año 1914, el inicio de la Primera Guerra Mundial. El zar trató de evitar el enfrentamiento sangriento hasta el último momento. Sin embargo, el 19 de julio de 1914 Alemania declaró la guerra a Rusia.
En agosto de 1915, en un período de fracasos militares, Nicolás tomó el mando militar.
La guerra agudizó los problemas interiores del país. El zar y su entorno fueron acusados de fracaso y de una campaña militar prolongada y se difundieron rumores de que en el Gobierno “anidaba la traición”. A principios de 1917 el mando superior, encabezado por el zar, junto con los aliados británicos y franceses, preparó el plan de ataque que pretendía poner fin a la guerra en el verano de 1917. Sin embargo, estos planes no se realizaron nunca.

lunes, 10 de octubre de 2011

Grigori Rasputin

Grigori Yefímovich Rasputín (en ruso: Григо́рий Ефи́мович Распу́тин) (22 de enero de 1869 -- 29 de diciembre de 1916) fue un místico ruso con una gran influencia en los últimos días de la Dinastía Romanov.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Opiniones de autores: www.reportajes.org

"La cercanía de Rasputín con la corte rusa, influenciando en nombramientos ministeriales que resultaron desastrosos, más una muy mala campaña en la Primera Guerra Mundial, llevaron al descontento general de la población, creando focos revolucionarios por toda Rusia, los cuales triunfarían finalmente, provocando, primero la abdicación del Zar al trono, y posteriormente, su ejecución conjuntamente con su esposa y sus hijos."

miércoles, 10 de agosto de 2011

Reinado del Zar


Educado de manera espartana por su padre, Alejandro III, heredó su sentido autoritario, e inició su reinado continuando  los  planes  de  industrialización con nuevos bríos. Siguió esta política autocrática de su antecesor, hasta que, por incapacidad o por debilidad, cayó bajo la influencia de la zarina Alexandra, más tarde su mujer, (la princesa Alicia de Hesse-Darmstadt) y de su consejero Rasputín.
Bajo su reinado, pero más bien al margen de su intervención directa, Rusia conoció un  proceso de industrialización acelerada (que hizo surgir importantes núcleos obreros) y se esforzó por extender su influencia en Asia rivalizando con las potencias occidentales en la carrera imperialista.
S.M. Rama V (izquierda) junto a S.M.I. el Zar Nicolás II (derecha) en San Petersburgo (1897)

Mal aconsejado y aislado de la opinión nacional, Nicolás II dejó con su inmovilismo que se enconaran los grandes problemas que aquejaban al régimen zarista: la pobreza del campesinado y su hambre de tierras, las tensiones sociales y la agitación revolucionaria, las aspiraciones de libertad y democracia de los intelectuales reformistas. 
En 1905 llevó al país a una guerra contra el Japón, debido a la tradicional expansión rusa hacia Asia septentrional y Extremo Oriente, en la que resultó derrotado; esta derrota, aprovechada por la oposición al zar y apoyada por el movimiento obrero, sumada con el descontento popular estalló en una revolución en aquel mismo año, frente a la cual no ofreció otra respuesta que la represión militar. Ambos acontecimientos constituyeron las razones por las cuales perece la Monarquía; para 1914 Rusia volvió a comprometerse en una guerra exterior para la que no estaba preparada ni en sentido militar ni económico ni político.
Las sucesivas derrotas frente al moderno ejército alemán acabaron por desmoralizar al país y desarticular las estructuras del Estado, facilitando la Revolución Rusa de febrero de 1917, que derrocó al zar e instauró en Rusia una República.